
Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso. (Salmo 35)
Señor Jesús, Hoy vengo a darte las gracias por darme la salida a mis problemas, por ser mi refugio en tiempo de necesidad, por ser mi abrigo, mi Padre Omnipotente.
Padre amado, yo sé que a pesar de los problemas tú tienes un plan maravilloso para mi vida y sé que al pasar el tiempo volveré mis ojos atrás, miraré y recordaré la gran victoria que tú me has dado.
Señor, Hoy y siempre te alabo porque no hay momento difícil ni problema tan grave, ni situación imposible que tú no puedas resolver.
Gracias Señor porque aún esta prueba será para mí bien y para el crecimiento de mi alma. Gracias Cristo Jesús, por el poderoso milagro que pronto veré en mi Vida.
Amén
