
¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos? (Salmo 49)
Señor Jesús, te pido que toda esta semana Tu Mano vaya conmigo. Concédeme lo que tanto anhela mi corazón. Bendice mi vida Señor.
Señor, sólo Tú conoces mi situación en este momento y lo que más necesito, confío en Ti porque eres bueno y me amas.
Padre amado, gracias por este día que me regalas. En Tus manos coloco esta semana, implorando que me des Tu protección. Bendice mis sueños y planes.
Gracias Señor, por las noches que convertiste en mañanas, los amigos que volviste familia y los sueños que hiciste realidad. Pero sobre todo gracias por cuidar de mí y de los míos cada día.
Amén.
