
Él será refugio del oprimido,
su refugio en los momentos de peligro.
Confiarán en ti los que conocen tu nombre,
porque no abandonas a los que te buscan. (Salmo 9)
Padre amado, en esta mañana vengo a darte gracias Señor por este nuevo día, por esta nueva mañana donde tu luz despeja toda oscuridad y donde se va todo temor y reina tu amor.
Amado Dios, Hoy te presento mi vida para que la limpies de todo aquello que no te agrada, te pido que me des una mente renovada y que esté centrada en tu voluntad.
Señor, en este nuevo día te alabo y bendigo tu nombre, te doy gracias por mi familia y por el trabajo que puedo realizar día a día. Dame sabiduría para hablar, para saber decir las cosas y para escuchar con la atención necesaria, que pueda mantener la calma al pasar el día siendo paciente en todo lo que deba realizar.
Amén.
