
Señor, me has regalado un día fresco, una hermosa mañana en la que me estoy preparando para tu nacimiento, y sólo quiero pedirte que derrames tu infinito amor, bondad y misericordia sobre mi vida, para que pueda tener un día lleno de paz en víspera de tu nacimiento.
Cuando abro mis ojos, veo el brillo del sol proclamando la hermosa mañana que tienes planeada para todos tus hijos. Qué maravilloso es poder sentir el calor que sólo tú puedes dar con tu amor, qué hermoso es saber que soy tu hijo, y cómo tu presencia llena este día mientras sale el sol. Sabiendo que estás ahí para mí, no quiero comenzar mi día sin antes presentarme ante ti, buen padre, porque tengo mucho que compartir contigo.
Quiero empezar diciendo gracias, Señor Todopoderoso, por cuidar de mí. Agradezco a mi buen Señor por haberme dado una hermosa familia en la que puedo confiar sin reservas, a pesar de que no son perfectos. Muchas gracias, Dios, por darme una casa, por poner comida en mi mesa y por satisfacer siempre todas nuestras necesidades.
Quiero entregarte mi vida entera, Señor, junto con la vida de todos los que me rodean y de todos los que amo, para que seas Tú quien guíe nuestros caminos con tu mano fuerte en este nuevo día.
Amén.
