
Rey mío, te ofrezco esta oración para pedirte que me des salud a mí y a todos los demás. Que tu mano sanadora venga a mi casa, Padre Santo, y elimine todo posible sufrimiento, enfermedad y tristeza. Señor, ayúdame a seguir luchando por mis necesidades, deseos y metas.
Dios, eres tan poderoso que quiero agradecerte y bendecirte esta mañana. Que mis palabras declaren tu grandeza y que mis canciones sean solo para ti. Te pido que cambies la vida de mis hermanos, cambies la conducta de mi prójimo y los lleves a buscar la salvación en ti.
Señor mío, te pido que en este día mi mente pueda hacer frente a las dificultades que encontraré a lo largo del camino, que tenga la perseverancia para no rendirme y que tenga la firmeza para respetar mis principios. Ayúdame a darme cuenta de que cada prueba tiene una lección que me mejorará más allá de mi estado actual.
Agradezco todo lo que has hecho por mí, Señor. Ahora estoy preparado para comenzar un día lleno de tu amor y bendiciones. Sé mi barrera de protección en este día de comienzos. En el nombre de Jesucristo, el único camino auténtico, hago todas estas peticiones. Amén.
