
TĆŗ no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oĆdo;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: «Aquà estoy.». (Salmo 39)
Padre amado, Hoy veo nuevamente la luz del amanecer y esto es gracias a tu infinito amor y misericordia. Hoy tengo una nueva oportunidad para empezar, recapacitar, rehacer las cosas que he hecho mal, te doy gracias por ello.
Señor, a pesar de mis pecados Tú me amas, y eso sólo puede venir de un ser supremo y maravilloso. Yo me arrepiento de todos esos actos, palabras y obras que han ido en contra de tus leyes y mandamientos y que me han apartado un poco de ti y te pido tu eterno perdón y misericordia.
Padre, aquĆ estoy una vez mĆ”s para aclamar tu nombre y actuar conforme a lo que tudeseas. AyĆŗdame a que el dĆa de hoy sea un dĆa bendecido, prosperado y en victoria.
AmƩn.