Santo Tomás de Aquino

Santo Tomás de Aquino, conocido como el «Doctor Angélico», es uno de los filósofos y teólogos más influyentes en la historia del pensamiento occidental. Su labor principal fue la síntesis entre la fe cristiana y la razón aristotélica.

​Tomás nació en 1225 en el castillo de Roccasecca, cerca de Aquino (Reino de Sicilia). Provenía de una familia noble que esperaba que él se convirtiera en un influyente abad benedictino.

A los 5 años fue enviado a la Abadía de Montecassino.

Más tarde, en la Universidad de Nápoles, entró en contacto con la lógica aristotélica y con la Orden de los Predicadores (Dominicos).

Al decidir unirse a los dominicos (una orden mendicante, vista entonces como «pobre»), su familia lo secuestró y lo mantuvo encerrado casi un año para obligarlo a cambiar de opinión. No lo lograron.

La vida religiosa de Tomás comenzó con un acto de rebeldía espiritual. Su familia, de la nobleza italiana, había planeado para él una carrera eclesiástica de prestigio y poder (querían que fuera el Abad de Montecassino).
Sin embargo, Tomás sintió el llamado de la Orden de los Predicadores (Dominicos), una orden mendicante que hacía votos de pobreza y se dedicaba al estudio y la predicación.

Al elegir a los dominicos, renunció a la riqueza y al estatus. Durante su cautiverio familiar, sus hermanos introdujeron a una mujer en su celda para tentarlo. Tomás la ahuyentó con un tizón ardiendo y, según la tradición, ángeles lo ciñeron con un cordón de pureza, liberándolo de las tentaciones de la carne para siempre.

Para Tomás, el estudio no era un ejercicio intelectual vacío, sino una forma de adoración. Su lema era el de los dominicos: Contemplari et contemplata aliis tradere («Contemplar y dar a los demás lo contemplado»). Más que simples silogismos, estas «vías» eran para él una forma de elevar el alma desde las criaturas hasta el Creador.

  • Devoción a la Eucaristía: Tomás fue el mayor defensor del dogma de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. El Papa Urbano IV le encargó redactar el oficio litúrgico para la fiesta del Corpus Christi.
  • Compositor de Himnos: Escribió himnos que todavía se cantan en todo el mundo, como el Pange Lingua (que incluye el Tantum Ergo) y el Adoro Te Devote.

Aunque su mente era prodigiosa, su corazón era sencillo. Se dice que a menudo levitaba durante la oración y que hablaba con Cristo a través de los crucifijos.

Se cuenta que, en Nápoles, una voz salió de un crucifijo y le dijo: «Has escrito bien de mí, Tomás, ¿qué recompensa deseas?». Tomás respondió: «Nada más que a ti, Señor» (Non nisi Te, Domine).

El 6 de diciembre de 1273, mientras celebraba la misa, tuvo una revelación mística tan profunda que dejó de escribir su obra maestra, la Summa Theologiae. Cuando su secretario, Reginaldo, le pidió que continuara, él respondió «Todo lo que he escrito es como paja comparado con lo que se me ha revelado».

Tomás murió poco después, en un estado de total humildad. Su legado religioso se resume en tres pilares:

  • Doctor de la Iglesia: Reconocido como la guía suprema para los estudios teológicos.
  • El Doctor Angélico: Por su pureza de mente y su trato sobre la naturaleza de los ángeles.
  • La armonía Fe-Razón: Enseñó que Dios es el autor de ambas, por lo que nunca pueden contradecirse.

Deja un comentario

Descubre más desde Oraciones Cristianas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo