
Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.(Salmo 111)
Padre amado, hoy vengo confiado en tu palabra, esa que siempre conforta mi corazón en los momentos de tribulación. Lleno de amor y fe clamo tu misericordia para mí y los míos, para que apartes el mal que pueda asecharnos, la envidia y el rencor. Tú que eres justo y que nos amas sin condición, escucha mis oraciones y mis súplicas.
Oh amado Dios, muéstrame hoy y cada día tus obras y llena de paz mi corazón atormentado. Te lo pido de corazón,
Amén.
