
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera,
gritad, vitoread, tocad.(Salmo 97)
Señor, el día de hoy vengo a pedirte que me ayudes a recordar que no importa cuán oscuro vea el camino porque Tú eres la luz de mi vida y nunca te apagas, que siempre me darás un nuevo amanecer.
Padre amado, en este día pongo en tus manos mi vida, mis metas y mis ilusiones. Te pido que me guíes hoy y siempre, que llenes mis días de bendiciones y me alejes de todo mal.
Amado Dios, sólo tú sabes lo que vivo, lo que me preocupa, lo que siento, lo que pienso, lo que me falta y lo que deseo. Sólo Tu sabes cuándo lloro, cuando rio, cuando estoy en soledad. Te imploro que me cuides, que me protejas, que me animes a seguir adelante y que me acompañes siempre.
Amen.
