
Padre, te pertenezco. Me pongo de nuevo en tus manos Y te reconozco como Maestro y Señor de mi vida.
Concédeme el don de un corazón perdonador Y limpialo de cualquier ira, hostilidad o venganza.
Cúra mis heridas y enséñame a confiar en tu amor.
Concédeme sabiduría de corazón Y fortaleceme por vuestra gracia para avanzar en la fe, En la confianza y en el amor. Gracias señor por tu amor en mi vida.
Amén.
