
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?(Salmo 26)
Señor, en la mañana de este día y en este nuevo amanecer vengo a pedirte que seas mi refugio y mi fortaleza, que cada uno de los pasos que dé sean contigo yendo adelante para caminar seguro.
Padre amado, mi fe y mi confianza esta puesta totalmente en ti, y con tu amor en mi corazón declaro que este día será bendecido y próspero. No habrá nada que pueda dañarme y paso que pueda dar en falso.
Jesús mío, tu que eres mi refugio en todo momento te pido que no me desampares nunca.
Amén.
