
Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. (Salmo 104)
Señor, hoy es un excelente día para proclamar tu nombre, tu gracia y tu bondad. Mi corazón se regocija de Ti y deseo compartir ese amor con el mundo entero. Quiero pregonar hoy tu infinita misericordia y que todos los que me rodean puedan conocerte, amarte y adorarte.
Tu bondad, Señor, es infinita, y quiero agradecerte por tu gran amor. Te pido que nunca nos desampares y que seas siempre nuestra guía.
Amén.
