Mi buen Pastor, estoy dispuesto a expresarte esta noche mi gratitud por permitirme llegar hasta aquí contigo y por la inmensa alegría de poder compartir y experimentar tantas cosas a lo largo del día. Porque todo lo que hago está motivado por tu amor, que me sirve como gran motor y luz.
Utilizo este momento de tranquilidad en la noche para reflexionar sobre cuánto me has cuidado durante el día, protegiéndome de cosas que de otro modo me harían daño. Me has rodeado con tus brazos de protección y me has dado una sensación de seguridad en todo lo que hago.
Colma a mí y a mi familia con tus bendiciones, protégelos de todo daño potencial y guíalos por los mejores caminos para sus vidas. Evita que los adversarios ataquen sus almas, ilumina cualquier oscuridad que los rodee y evita que cedan a la tentación.
Por favor ayúdanos a tener Tu humildad, espíritu de servicio y la capacidad de decirte que estamos aquí para llevar a cabo Tu voluntad y llegar a aquellos que te buscan con angustia o desesperación. Te entrego mi fatiga con la esperanza de que las cosas mejoren y recupere la misma energía y espíritu que tenía cuando te conocí. Que la quietud de la noche calme mi mente y me prepare para dormir bajo tu cuidado, Señor, en el nombre de Jesús,
Amén.

