En esta hermosa noche, Señor, quiero expresarte mi gratitud por permitirme realizar mis tareas diarias. Siempre te preocupas por mí y los míos, por eso te agradezco todo lo que logré hoy: en el trabajo, en la escuela y con las tareas del hogar.
Por favor Señor, si es tu voluntad, déjame ver la luz de un nuevo día para que pueda seguir esforzándome por alcanzar mis metas y sueños. Humildemente oro para que tomes todos mis asuntos pendientes y los resuelvas según tu voluntad, Señor, para que no me dejen vencer los problemas del mañana, sino que me llenen de esperanza de un mañana mejor.
Dios maravilloso, te agradezco mucho que estés cuidando de mí y de todos los míos. Estoy listo para irme a dormir ahora, sabiendo que Tú nos envolverás en tú manto protector y nos concederás calma y paz. En el nombre de Jesús, nuestro Salvador.
Amén.

