Amadísimo Señor de mi corazón, la noche ha regresado trayendo consigo la luz restante, y una vez más acudo a Ti para expresarte mi agradecimiento, exaltarte y mostrarte mi respeto por los exquisitos detalles del día que has tenido pensado detenidamente.
Muchas gracias divino Dios, porque a pesar de todo lo que he hecho para ofenderte, nunca has flaqueado en tu amor por ser mi compañero. Agradezco la profundidad de Tu fidelidad y la apertura de Tu amor, que siempre me hacen sentir bienvenido, sin importar el bien o el mal que pueda hacer por Ti.
Se me han acabado las energías del día, pero todavía tengo fe en Ti, bondadoso Señor. Te agradezco sinceramente y todavía tengo fe en Ti, aunque no todo lo que había planeado salió bien. Quiero seguir poniendo mi confianza en Ti, Señor, incluso si mis metas a largo plazo no funcionan ya que Tus planes y propósitos son siempre mayores que los míos.
Me inclino ante Ti en esta hermosa noche, ofreciéndote todo lo que soy y todo lo que he planeado, soñado y los deseos más profundos de mi corazón, junto con mis defectos, placeres y tragedias. Conociéndome tan bien, eres consciente de que no soy capaz de mentirte. Por favor, Dios, concédeme lo que necesito para mi bien.
Amén.

