Buenas noches, querido y piadoso Señor. Me gustaría agradecerte los regalos que me has dado hoy y expresarte mi cariño. Agradezco haber podido por fin encontrarme con mis seres queridos y volver a casa con buena salud, gracias a ti, Señor.
Señor, por favor dame la esperanza y la confianza que necesito para aprovechar plenamente mi descanso. Estoy tan cansado. Dame tanta calma y quietud que mis sueños te pertenezcan cuando cierro los ojos. Padre mío amado, lléname de toda tu bondad y gracia para que pueda estar siempre en tu Presencia.
Oro para que quienes padecen enfermedades terminales encuentren un lugar en tu santo Corazón, donde puedan ofrecerlas con confianza inquebrantable. Como su médico del amor, otorga beneficios a cada uno de ellos para que puedan regocijarse y superar su dolor en tu Poder, ya que todo lo sanas y todo lo ofreces. Señor mío, presta atención a sus clamores pidiendo tu bondad celestial.
Señor mío, te pido humildemente que me cuides para que pueda dormir como un niño pequeño en Tus brazos, con mis párpados dispuestos a descansar bajo Tu bondad. Sé dueño y Señor de mis sueños, y aleja todo mal que busque perturbar mi sueño.
Amén.

