
Qué maravilloso es estar en tu compañía, mi dulce y amoroso Dios, con el sol brillando en mi habitación. Ahora que mi alma está despierta, puedo acudir a Ti con mi ofrenda de oración. Mi Señor, no hay nada que se pueda comparar con lo hermoso que eres.
Ahora que mi cuerpo está completamente despierto, puedo afirmar que tengo muchos motivos para agradecerte y honrarte ya que atiendes todos mis requerimientos, me ofreces una familia y un lindo hogar y me ayudas a hacer una vida justa y respetable sin causar daño a nadie.
Quiero ser instrumento de tu generosidad en esta mañana, Dios mío, para que tu luz brille sobre todos los hermanos que me rodean, sobre mis familiares, amigos e incluso sobre desconocidos que podrían necesitar un abrazo real o una declaración inspiradora en sus vidas.
Dale a los familiares de estas personas un corazón lleno de compasión, para que se den cuenta y recuerden que estas personas también requieren de cuidado.
Amén.
