
Castigaré con la vara sus pecados y a latigazos sus culpas; pero no les retiraré mi favor ni desmentiré mi fidelidad. (Salmo 88)
Señor Jesús, el día de hoy me coloco en Tu presencia para abrir mi corazón. Hoy vengo a reconocer mis pecados y a implorarte perdón por cada uno de ellos.
Padre amado, te presento mi vida, con todos mis errores, fracasos y angustias. Ten compasión de mí que soy pecador. Sálvame, perdona mis pecados, libérame de todo vicio y de todo dominio del mal en mi mente. Te imploro que vengas a mí que yo te recibo como mi dueño y Señor.
Dios misericordioso, tu eres mi Padre, un Dios de amor y de perdón, sé que nunca dejarás caído a tus hijos. Te imploro tu perdón.
Amén.
