
Agradezco mucho a Dios que me hayas permitido pasar este día con mis seres queridos. Agradecemos la posibilidad de exhibir su presencia en nuestro hogar a través de nuestra unión y nuestro maravilloso vínculo.
Te doy gracias, Señor, por darme la fuerza para perseverar en las dificultades y por brindarme la inspiración principal que necesito para llevar a cabo tareas que tienen un significado genuino, como trabajar, aprender o seguirte.
No quisiera olvidar pediros que concedáis a mis amigos en Cristo gracias por el tesoro de sus vidas, porque a pesar de mis carencias y miedos, han elegido estar a mi lado y han hecho todo lo posible para atraerme más cerca de Ti. También me han demostrado que están dispuestos a estar ahí para mí en mis momentos de tristeza, angustia y alegría.
Por favor dame la oportunidad de disfrutar al máximo cada minuto de la vida; Quiero aprovechar todo al máximo con extrema precaución y responsabilidad. Ayuda a mi mente a tomar las mejores decisiones y respuestas posibles, te lo ruego, por favor no apartes la mirada de mí ni cambies el tono de tu discurso. En el nombre de Jesús.
Amén.
