
Magnífico Rey del Universo, ha pasado un día más. Antes de entregarme al sueño profundo, te ofrezco humildemente mi oración, lo mejor que puedo ofrecer desde el fondo de mi corazón. Mi Señor, me gustaría comenzar esta noche expresando mi gratitud por todo lo que logré con tu ayuda.
Agradezco el día que me diste para vivir la vida al máximo. Agradezco haber podido sentir tu amor de una manera que me dio la fuerza que necesitaba para seguir adelante hasta ahora, cuando me encuentro celebrando en tu compañía.
Dios mío, quiero poder agradecerte esta noche por todos los momentos felices que tuve hoy junto con los que me pusieron nervioso e incómodo hasta cierto punto. Estoy agradecido de que hayas traído personas a mi vida para guiarme hacia Ti y servir como un recordatorio constante de tu valor para mí.
Sinceramente aprecio que me hayan brindado un lugar al que llamar hogar, donde no tendré que preocuparme por perderme en las calles o tener problemas. Lo único que tengo que hacer para cuidar de mis seres queridos es invitarte a vivir conmigo en mi casa.
Amén.
