
Cuando llega la luz del día, mi dulce Señor, el cielo se aclara y vengo a Ti con el corazón despierto. Quiero darte gracias por este nuevo día y meditar en tu reino mientras doy mis alabanzas y honores a tu santo Nombre ya que eres siempre bondadoso y tu amor por nosotros nunca termina.
Agradezco su atención a cada aspecto de mí y por brindarme la salud que necesito para desempeñarme mejor que el día anterior. Gracias Dios de bendiciones por darme una oportunidad más de apreciar y valorar a mis amigos, familiares y todos los momentos que has planeado para mí.
Agradezco los sentidos que me permiten apreciar tu magnificencia y la elegancia de tu sencillez en cada persona, animal y paisaje. Rezo por la serenidad esta mañana y por la curación completa de mi cuerpo y mi mente.
Que mis oraciones y ofrendas sean siempre persistentes. Hoy, por favor, hazme tu instrumento y necesitas que trabaje hasta completarlo. Quiero darte gracias y gratitud hoy por este amanecer.
Amén.
