
Acepta mi petición, oh bendito Señor, y la elevo al cielo para ser escuchada. Dame la oportunidad de tener un día realmente exitoso. Quiero quedarme allí no sólo hoy sino hasta el día de mi muerte y más allá, porque agradezco tu cuidado y tu cariño paternal.
También te ruego que bendigas a mi familia y amigos, les concedas buena salud, derrames bendiciones sobre todo lo que hacen hoy, les des una vida con propósito y les inculques un deseo interminable de tu presencia.
Acepta mi petición, oh bendito Señor, y la elevo al cielo para ser escuchada. Dame la oportunidad de tener un día realmente exitoso.
Creo firmemente que, Señor, estarás a mi lado durante todo el día. Comienzo mi día en tu presencia y en el nombre de Jesús. Estate atento a mis pasos y a los de mis amigos y familiares más cercanos, y que nunca olvidemos que todo lo que tenemos y somos es resultado de tu amor y bondad.
Amén.
