
Señor esta noche Fortalece nuestra vida, permitiéndonos superar con perseverancia todos los obstáculos, rectificarnos con cautela y resolver los problemas con excepcional comprensión y discernimiento. Agradecemos tu cariño fraterno, que nos permite conocerte mejor, acercarnos a ti y pasar tiempo en tu compañía.
Gracias, Bendito Dios, por siempre proporcionar comida en mi mesa, por darme un hogar seguro y cómodo al que volver después del trabajo y por estar ahí para mí en todo momento. Realmente eres un Señor maravilloso.
Encomiendo a tu divina misericordia la vida de aquellos que están luchando, experimentando abusos, enfermedades o circunstancias realmente terribles, que los han dejado sin esperanza y sumidos en la melancolía.
Amado Padre, por favor concédeme la resistencia para seguir adelante con tus intenciones y aferrarme a Ti. Por favor, cuídame mientras duermo, expulsa al adversario de esta habitación y borra todas mis ansiedades y miedos. En el poderoso nombre de Jesús.
Amén.
