
Padre, en este nuevo día que está por empezar, te imploro que concedas bendiciones a mi familia y a la vida de mis amigos más cercanos. Ilumina sus pensamientos para que cuando surja un problema no pierdan la calma.
Señor, eres plenamente consciente de los errores que hemos cometido. Por eso te suplico que nos tengas cerca y sigamos creciendo en amor y comprensión para que no huyamos de tu Palabra ni siquiera de tu voluntad.
Señor, recuerda poner un poco de pan en nuestras mesas esta mañana. Nos dará la energía que necesitamos para completar todas las tareas de hoy. Ayúdanos a ver que todo lo que nos das, sin importar lo poco o mucho que sea, es justo lo que necesitamos para mantenernos enfocados en ti y recordar que somos tus hijos.
Por favor, date a conocer, bendito Señor, para que todo lo que haga a lo largo del día refleje tu voz y sirva como un poderoso ejemplo de tu amor. Continúa dándome fuerzas en caso de que hoy resulte ser un día extremadamente exigente para poder lograr mi objetivo y seguir creyendo en todas las promesas que nos brindas.
Amén.
