
Dios mío, eres bendito eternamente porque todo lo que soy y siempre he querido en la vida se encuentra en ti, mi querido Señor. Honro tu nombre desde lo más profundo de mi corazón. Te agradezco mucho tu bondad ilimitada y te alabo por tu grandeza.
Te agradezco, Padre, por tu abundante amor y bendiciones, incluido un lugar para trabajar y sobresalir y un plato de comida que comparten todos los miembros de mi familia, sin importar cuán pequeños o mayores sean.
Señor, por favor ayúdame a confiar siempre en tus planes. Si las cosas no salen como quiero durante el día, permíteme la gracia de aceptar pacientemente el beneficio de tu voluntad y el paso del tiempo. Dios, eres mi roca y mi luz en la oscuridad. Que mi fe no vacile en esas circunstancias.
Querido Dios, puedo lograr todas mis metas con la ayuda de tu gracia. Ruego humildemente tu ayuda hoy para poder servirte con un corazón puro, dispuesto a sacrificarlo todo por tu honor. Señor, Tienes el poder de hacer que todo sea nuevo.
Amén.
