
Padre, por favor, esta mañana guía mis pensamientos para que siempre pueda actuar moralmente y, como resultado, siempre resolver bien las dificultades. Ayúdame a vivir hoy plenamente para Ti. Agradezco que tú, mi amoroso Padre, hayas escuchado todo lo que tengo que decirte en mi oración.
Te ruego por mi familia, para que les concedas un día fantástico en el que puedan cumplir todos sus objetivos, afrontar todas sus ansiedades y seguir aprendiendo cosas nuevas. También pueden continuar con su búsqueda, lo que les da una gran sensación de armonía en su alma y dondequiera que vayan.
Porque Tú me das tantos motivos para estar contento, Dios mío, quisiera que Tú estuvieras en el centro y tuvieras primacía en todo lo que existe y hace. Te agradezco que me muestres los diversos métodos para perseverar y seguir por tus caminos. Tengo un largo día por delante, ¿serías tan amable de acompañarme?
Mi corazón te agradece Señor por todo, y tengo fe en que todo saldrá como previamente lo has planeado para mí. Puesto que mi nombre está mencionado en tu Palabra, pongo en tus manos todo lo que soy y tengo. En el nombre de tu amado Hijo Jesús alabo todo.
Amén.
