
Señor Jesús, quiero ser consciente de todo lo que tienes para ofrecer, para estar contento pase lo que pase, para apreciar cada pequeña cosa y poder evitar tomar malas decisiones que puedan hacerte daño. Quiero amarte siempre, Señor, en las buenas y en las malas, así que por favor dame tu mirada.
Te ruego esta mañana por los ancianos, los niños, las madres solteras, los abandonados a su suerte y por cualquiera que necesite un abrazo interminable. Padre, por favor abrázalos en tu misericordia ilimitada ya que nunca dejas nada solo y valoras a todos y cada uno de ellos. Dales esperanza y recuérdales que Tú los valoras.
Gloria a Ti, mi querido Señor, porque todo se vuelve más colorido y más agradable en los momentos difíciles gracias a tu presencia en nuestra vida. Te doy todo mi amor y gracias, que nada ni nadie me aparte de tu bondad ilimitada. Dichoso eres, Dios, porque tu amor conquista los corazones que anhelan tu presencia.
Comienzo este día envuelto en tu gracia y poniendo todo en tus capaces manos: mis planes, mis ansiedades, mis dudas, para que Tú puedas resolverlos y guiarme por el camino que has planeado para mí. Señor, por favor sé mi compañero hoy para poder verte en todo cada día.
Amén.
