
Padre Todopoderoso, muchas gracias por brindarme la oportunidad de aprovechar mis oraciones matutinas. Siempre eres tan exacto en todo lo que haces que no quiero discutirlo nunca. Hoy sentí que les prestaste mucha atención. Tuve un día maravilloso, aunque agotador, y ahora todo lo que quiero es encontrar seguridad en Ti a través del descanso.
Te agradezco mucho, Buen Dios, porque Tu Palabra fue tan evidente de manera sutil pero directa que me permitió comprender lo importante que soy para Ti y que prestes atención a los caminos que tienes para mí.
Gracias por ser mi amigo fiel, Señor. Eres tan confiable que nunca me has dejado. Has estado ahí cuando la gente charlaba e incluso cuando había silencio.
Estoy agradecido por su inquebrantable atención al detalle y sus sinceros esfuerzos para hacerme feliz, por la inquebrantable dedicación de mis padres al enseñarme y capacitarme en integridad, por el techo donde tengo para descansar y compartir de manera segura después de mis actividades, y por permitirme disfrutar todas tus bendiciones con bienestar.
Amén.
