
Todo lo que tengo te lo debo a Ti, Señor. Esta noche quiero que mi corazón esté rebosante de gratitud por cada mirada, palabra, abrazo, prueba y bendición que me hace feliz. Incluso cuando estoy demasiado cansado, mis rodillas no paran de doblarse para darte mi amor y majestad por todo lo que haces en mí. A través de esta oración podré siempre desnudar mi alma y sanar mis heridas.
Porque a veces la angustia vence a la cautela y mis instintos toman el control, que la oscuridad de esta noche me ayude a reflexionar sobre mis acciones y buscar el perdón. Quiero dejar de herir tus sentimientos. Padre de amor ilimitado, te ruego que me envuelvas en tu misericordia para que pueda recuperarme plenamente y regresar a ti.
Querido Dios, oro fervientemente por aquellos que están lejos de Ti, por aquellos que no Te conocen y por aquellos que no comprenden la fuerza que Tu gracia otorga al creyente. Ayúdalos, mi Señor; impide que el enemigo se apodere de sus espíritus; protégelos bajo la cobertura de tus alas; y devuelveles la esperanza y la fe que alguna vez tuvieron.
Confío en que me escuchas y que cumplirás todo lo que prometes de la manera correcta, por eso lo único que hago en este momento es prepararme para descansar en Ti, mi Señor. Me siento demasiado cansado y quiero descansar completamente para que mi cuerpo y mi mente encuentren la paz que necesito.
Amén.
