
Esta noche, Señor bondadoso, permite que Tu mano gobierne mis sueños para que Tú estés conmigo en ellos. Señor, por favor no permitas que los pensamientos negativos gobiernen mi vida ya que estoy tan cansado. Quita todo lo que me hace daño. Quiero entregarme a Ti, mi querido Padre. Tengo fe en Ti.
Te suplico que envíes a Tu Espíritu Santo para que resida dentro de mí y aleje todo lo que me perturbe. Por favor, vela por mí y sé mi devoto guardián para que pueda vivir cada día honrando Tu voluntad y actuando con todos los dones que me has dado.
La tranquilidad del entorno me tranquiliza y me permite confiarte mi vida. Que tu amor consuele mi corazón cansado y me devuelva la capacidad de ser luz y sal en esta tierra. Quiero rejuvenecer en tu gracia para ser fiel en mi ministerio y ya no quiero ser el mismo.
Ofréceme una oportunidad para mejorar mi vida, amarte más y ofrecer lo que me has dado a los más necesitados, si esa es tu voluntad. En el nombre de Jesús, pongo mi corazón en ti, porque eres mi roca y la fuente de mi felicidad.
Amén.
