
Qué hermoso es saber, Señor precioso, que Tú vas conmigo y llenas mi casa de Tu presencia encantadora cuando llega esta noche. Por favor, Señor, llena mi hogar con Tu luz salvadora y sella todas las puertas y ventanas con Tu Sangre inestimable para que seamos protegidos por Tu presencia celestial y las acciones del enemigo sean ineficaces.
Esta noche, Dios de amor, quiero encomendarte mi vida y la vida de todos los que amo. Te suplico que aceptes todas nuestras aspiraciones, ambiciones y deseos más profundos con la dulzura que sólo Tú posees, para que cuando durmamos en Tu presencia, seas Tú quien nos cuide.
Dios, bendícenos y concédenos el conocimiento, la sabiduría y el entendimiento para tomar las decisiones correctas. Danos la fortaleza para perseverar en las dificultades de la vida y mantener nuestra fe en que solo Tú, el Dios y nuestro Señor, diriges constantemente nuestro rumbo.
No quiero ignorar mis actitudes menos en esta magnífica noche que me hace reflexionar. Te pido perdón, Señor, por todos los pecados que cometo a diario, por cualquier daño que te haya podido causar, por cualquier comportamiento imprudente que haya podido mostrar hacia mi prójimo. Señor, por favor toma mi vida y renuévala; creo firmemente que Tú eres el único que puede ayudarme.
Amén.
