
Padre, como soy un pequeño siervo que te ama y busca agradarte, quiero centrar toda mi atención en Ti. Señor, guía mi vida y ayuda a quienes se han alejado de Tu corazón para que, en Tu bondad, puedan abrazar su regreso a casa, tal como lo hizo el hijo pródigo. Dales valor y bendiciones para el día.
Para que mi corazón pueda perdonar como Tú lo haces con nosotros, también me gustaría pedirte por todas las personas que sabes que son parte de mí, incluidos mis hermanos, padres, hijos y cualquier otra persona que alguna vez me haya hecho daño. Que Dios bendiga y ayude a todos y cada uno de ellos.
Te ruego, Señor, por los que se quedan atrás, por los que necesitan un abrazo de verdad y la seguridad de que todo va a cambiar. Para que entiendan que son amados, que Tú siempre estás ahí para ellos y que no están solos, extiéndeles tu misericordia.
Por favor, envía tu Espíritu Santo para que me llene y pueda viajar contigo en este viaje que debo emprender. Querido Dios, por favor bendíceme y cuida de mí para que pueda ayudar a todos los necesitados y terminar todas las tareas que me he propuesto para hoy. Señor, te pido que me escuches y que estés conmigo.
Amén.
