
Señor, me sostiene tu gracia. Porque mi vida no existiría si no fuera por ti, Señor, si no fuera por tu fuerza y tu bondad. Y aunque no tengo duda de que hoy caminas a mi lado, Dios mío, vengo a pedirte que me concedas la valentía y la fortaleza que necesito para salir adelante y afrontar los desafíos de la vida con fe en ti, Dios de amor.
Señor, aleja de mi vida las cosas del enemigo. Sálvame a mí y a todos los que me rodean de las personas malas, de los peligros y accidentes, de todo mal, e incluso de las desgracias que nos puedan suceder.
En este día, Señor, quiero hacerte una petición muy especial: llena mi corazón y el de mis familiares de tu bondad y amor. Para que podamos aferrarnos a ti, mi querido Padre, y ser la unión que tanto necesitamos, toma nuestra casa y ayúdanos a convertirnos en una fuente de amor los unos para los otros y para el prójimo.
Señor, tú eres el único que comprende verdaderamente mis deseos y mis dificultades. No puedo manejar todos los problemas y temores que afectan mi vida sin tu ayuda, así que por favor ayúdame hoy. Tú sabes lo que es mejor para mí y para todos los que me importan.
Amén.
