
Concédenos el placer de despertar a un nuevo día si esa es tu voluntad, querido Padre. Tú conoces mis objetivos e intenciones, pero yo sé que tus planes para mí son mucho mejores. Por favor, ayúdame para que el resto de mi semana sea realmente productiva y pueda hacer cosas que serían imposibles sin tu ayuda.
Te ruego esta noche que me des ánimo y motivación para seguir adelante. Concédeme la fortaleza y la valentía para perseverar en las circunstancias difíciles y permíteme llevar a cabo con alegría todas mis responsabilidades. Amado Señor, fortalece mi fe para que pueda continuar firme con mi confianza en tus benditas manos.
Señor mío, no te olvides de ninguno de tus hijos. Ni de las personas que me importan, ni de las que te necesitan. Dios mío, sé que estás a su lado, por eso te rezo esta noche y te suplico que derrames tus bendiciones sobre el mundo, especialmente sobre aquellos cuyos países están siendo afectados por los desastres naturales y aquellos que no tienen un techo que los proteja del frío.
Sé nuestro santuario, Dios, y te agradezco y magnifico tu bondad en este día que termina para mí, Señor, porque sin tu bondad, no sé qué sería de mi vida. Señor, te agradezco que estés constantemente conmigo.
Amén.
