
Padre, por favor, perdóname por los errores que haya podido cometer; a veces me siento dominado por la debilidad y la duda. Por favor, perdona mi indecisión, mi falta de compromiso y mis decisiones vacilantes. Señor, por favor, perdona mis transgresiones contra quienes me rodean y mi mal comportamiento hacia cualquiera de los miembros de mi familia.
Padre de misericordia, te agradezco tu infinita bondad y perdón. Confío en que Tú te encargarás de todo, Señor, para que pueda dormir tranquilo. Tengo fe en que Tú eres el Señor de señores y el Rey de reyes. Mientras me sujetes fuerte de la mano, siempre podré caminar seguro.
Señor, preserva mi vida, cuida mi sueño y líbrame de cualquier sentimiento de celos, sospecha y egoísmo. Dame la felicidad de un día nuevo con muchas oportunidades para mejorar. En el nombre de Jesucristo, mi Señor. Reaviva mi pasión, restaura mi vitalidad y concédeme el deleite de cada día que paso contigo y con las personas que me importan.
Amén.
