
Padre, no me dejes pensar en cosas malas justo antes de dormir. Sé que sólo Tú, mi maravilloso Dios, te preocupas por esto, así que por favor dame el descanso que necesito, tranquiliza mi mente y despeja mis pensamientos para que pueda dormir sin preocuparme por el mañana.
Señor, te pido por todos los que trabajan de noche y buscan alimento en estas horas peligrosas. Nunca los abandones, cuida de sus casas y de su familia, y no permitas que nada desagradable les suceda.
Te doy gracias, Padre mío, porque sé que estás conmigo, escuchando mi petición y quitando cualquier duda de mi corazón. Te agradezco que me hayas permitido vivir hoy y te pido que me des el placer de dormir en tu regazo, a salvo de todo mal y de las malas intenciones del enemigo.
Vela por mis sueños y quédate conmigo esta noche. Por favor, no permitas que sufra de pesadillas y que me atormenten pensamientos negativos. Quítame todo lo que me hace infeliz y déjame dormir sabiendo que mañana tendré un día exitoso en el que podré seguir luchando por mis metas.
Amén.
