Amado Dios, en este momento de profunda quietud y dolor, me acerco a ti buscando refugio.
Tú conoces la intensidad de esta migraña que nubla mis pensamientos, agota mis fuerzas y detiene mi día.
Te pido que extiendas tu mano sanadora sobre mi cabeza. Calma las punzadas, disipa la presión y alivia la sensibilidad a la luz y al ruido. Devuelve la paz a mi cuerpo y la claridad a mi mente.
Dame paciencia para sobrellevar este momento y fortaleza para resistir el malestar. Te pido también por los médicos y los tratamientos, para que sean el canal que me devuelva el bienestar.
Permíteme descansar profundamente y recibir la restauración que mi cuerpo tanto necesita. Confío en que este dolor pasará y que pronto volveré a sentirme lleno de vida y salud.
Amén.
Oración por el alivio de la migraña

