Señor, Dios Todopoderoso, ante ti pongo esta dificultad que hoy acongoja mi corazón. Reconozco mi fragilidad y la limitación de mis fuerzas, por eso acudo a tu infinita misericordia buscando el amparo de tu gracia.
Concédeme, Señor, la fortaleza del Espíritu Santo para no desmayar ante la adversidad y la paciencia necesaria para aceptar tus tiempos, recordando que tus caminos son más altos que los míos. Regálame la sabiduría y la serenidad que le diste a la Santísima Virgen María al pie de la cruz, para mantener la fe intacta aun en los momentos de mayor incertidumbre.
Ilumina mi mente con tu luz divina para encontrar la mejor solución a este problema, limpia mi corazón de toda ansiedad o desesperación y permite que mis acciones reflejen siempre tu amor y tu paz.
Te lo pido por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración para tener fuerza y paciencia para resolver un problema

