
Dios de misericordia y de amor,
ponemos en tus manos amorosas a nuestros hermanos.
En esta vida Tú les demostraste tu gran amor;
y ahora que ya están libres de toda preocupación,
concédeles la felicidad y la paz eterna.
Su vida terrena ha terminado ya;
recíbelos ahora en el paraíso,
en donde ya no habrá dolores, ni lágrimas ni penas,
sino únicamente paz y alegría con Jesús, tu Hijo,
y con el Espíritu Santo para Siempre.
Amén
Oración 2
¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre.
Por tu misericordia, ten piedad de mi padre (madre)
y perdona sus pecados.
Que yo pueda verlo (la) de nuevo en el gozo de eterno fulgor.
Te lo pido por Cristo nuestro Señor.
Amén.
Oración 3
¡Oh Dios! Nuestro Creador y Redentor, con tu poder Cristo conquistó la muerte y volvió a Ti glorioso.
Que todos tus hijos que nos han precedido en la fe
(especialmente N…) Participen de su victoria y disfruten para siempre de la visión de tu gloria donde Cristo vive y reina
contigo y el Espíritu Santo, Dios,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Dales, Señor, el descanso eterno.
Brille para ellos la luz perpetua.
Descansen en paz.
Amén.
María, Madre de Dios, y Madre de misericordia, ruega
por nosotros y por todos los que han muerto
en el regazo del Señor.
Amén.
Oración 4
¡Oh Buen Jesús!
El dolor y sufrimiento de los demás conmovía siempre tu corazón.
Mira con piedad las almas de mis queridos familiares del Purgatorio.
Oye mi clamor de compasión por ellos y haz que aquellos a quienes separaste de nuestros hogares
y corazones disfruten pronto del descanso eterno
en el hogar de tu amor en el cielo.
Amen.
