
Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario (Salmo 137)
Gracias Señor, por este nuevo día, por esta nueva oportunidad de enmendar todos mis errores y de renacer de entre las nubes oscuras.
Gracias Señor, por todo lo que soy, por todo lo que tengo, por todo lo que me das, por lo bueno y por lo malo, por la alegría y por las tristezas.
Gracias Señor, gracias.
