
El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel.
(Salmo 97)
Señor, te pido que con tu infinita misericordia vuelvas los ojos a esta mi nación, mi ciudad, mi pueblo, que en estos momentos tanto te necesita. Revela a este tu pueblo tu gran justicia y tu poder, perdona nuestros pecados y líbranos del castigo que merecemos y has que con tu inmenso amor podamos ser salvos.
Padre amado, acuérdate de ésta tu casa, de nosotros tus hijos y déjanos ver tu misericordia, para que podamos glorificar y cantar victoria en tu amor.
Amén,
