Gracias, Señor, por darme esta mañana tan hermosa para que pueda experimentar tu amor, pensar en las glorias del mundo que Tú hiciste, respirar este aire, oler las flores del jardín, mirar el cielo brillante y sentir la los rayos de la luz del sol.
Te estoy eternamente agradecido, Dios, por todos los que me aman y cuidan de mí. Quiero agradecerte por darme a mi hermosa familia, a quien puedo proteger, apreciar y, lo más importante, guiar en tu camino, además de que me hiciste despertar hoy.
Gracias, Padre, por vigilar mis sueños durante la noche para poder abrir los ojos y agradecerte por tus increíbles creaciones y tus invaluables bendiciones hoy.
Te adoro mucho, padre. Me brindas nuevas experiencias cada día, amigos y oportunidades que, si las uso para servirte, durarán para siempre. Agradezco que nada me mantenga despierto por la noche y que pueda agradecerte por tu amor y tu nombre esta mañana.
Amén.

