
La calma ha llegado a estas horas, Padre Bueno, y te pido que vigiles mi sueño esta noche conmigo. Ahora es el momento adecuado para acudir a Ti en oración, con mi escaso sacrificio. Qué lindo es tomar un momento para reflexionar y poder considerar tu presencia, que es tan continua en mi familia y en mí, hora tras hora del día. ¡Bendito Dios, te doy gracias!
Primero, Maestro, quiero agradecerle por todo lo que he aprendido. También quiero agradecerte por los momentos difíciles que tuve durante el día, aunque sé que Tú estuviste luchando conmigo y apoyándome durante esos momentos.
Quisiera pedirte, Señor, que tomes mi vida y la transformes antes de ir a dormir. Mientras iluminas mi hogar, también iluminas el cielo con tus estrellas, creando un fondo sutil para nuestra conversación sincera.
Por favor, derrama amor sobre toda mi casa y sobre todos sus ocupantes de tal manera que nada pueda poner en peligro sus vidas o sus corazones. Dios mío, por favor concédeme serenidad y tranquilidad así como la seguridad de que satisfarás mis necesidades.
Amén.
