
Señor en esta noche, dame la esperanza que mañana podré salir con la frente en alto ante la adversidad. Santo Padre, por favor corre en mi ayuda; Te necesito. Mi corazón se oprime al pensar en mis errores de hoy, recuerdo tus palabras y el tiempo que cometí contra ellas.
Quisiera pedirte, Señor, que tomes mi vida y la transformes en barro en tus. Mientras iluminas mi habitación, también iluminas el cielo con tus estrellas, creando un fondo sutil para nuestra conversación sincera.
Creo que por lo ilimitado que es tu amor, nunca se detiene. Por favor, hazme espacio para que pueda sanarme espiritualmente y volver a levantarme para la prueba. Quiero pedirte, Señor, que me enseñes cuánto más puedo amarte, desde lo más bello hasta lo más agonizante, porque a veces siento que no es suficiente.
Esta noche, con todas las fuerzas que me quedan, quiero agradecerte nuevamente, Bendito Señor. Te doy toda mi vida, toda mi alegría y todas mis cicatrices, sabiendo que están a salvo en tus manos. Por Jesús, quédate conmigo y con las personas que más amo.
Amén.
