
Querido Dios, mientras este día llega a su fin, busco refugio en tu humilde oración mientras estoy envuelto en la oscuridad de tu noche. Ofrezco todo mi amor y agradecimiento a tu magnífico cielo por permitirme pasar el resto del día en tu presencia.
En cada momento del día que pude pensar en ti con todos mis sentidos, pude sentir los cálidos rayos del sol, la fresca brisa del mar, el canto de los pájaros al despertar y la lluvia. . Gracias, bendito Padre, por mostrarte tan compasivo conmigo y por brindarme muchas oportunidades para dibujar el amanecer y el atardecer.
Mis fracasos cotidianos y mi pequeñez hacen que todo tu amor se manifieste de tantas maneras inmerecidas, Señor. Gracias por permitirme vivir tantos momentos maravillosos y por darme la alegría de vivir. Nunca dejas de hacerme sentir agradecido y como el niño más mimado ante tus hermosos ojos.
También te doy gracias, Dios, por permitirme experimentar circunstancias difíciles, incluyendo momentos en los que me sentí enojado, rechazado y decepcionado. Tengo muchas dudas sobre todo esto, pero no quiero que sean tan fuertes que me hagan perder la fe.
Amén.
