
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar (Salmo 45)
Padre amado, en este nuevo día que esta por empezar vengo a entregarte toda mi vida, toda mi alma, todo mi ser. Te pido que cada uno de los pasos que dé el día de Hoy sean de tu agrado, y que no mueva yo un dedo si tú antes no lo has aprobado.
Querido Dios, tengo muchos proyectos, muchas metas que cumplir, pero te pido que no me embargue la ambición ni la vanidad, por el contrario, aprenda a vivir siempre con un corazón humilde.
Señor, Tú siempre buscas mi bien y que quieres mi salvación eterna, te pido que me ayudes a caminar siempre por tus sendas, que no te decepcione, que viva una vida santa y plena, haciendo el bien y siempre aclamando tu santo nombre, de ahora y para siempre.
Amén.
