Querido Padre, estoy muy agradecido de poder despertar un día más, abrir los ojos y reflexionar sobre este maravilloso mundo que tú, en tu infinita misericordia, hiciste para mis hermanos y para mí.
Puedo ser alegre porque tengo hermanos que me aman tanto como yo los amo, puedo pensar en las sonrisas de mis amigos y estrecharles la mano, y puedo disfrutar el deleite de poder abrazar y amar a mis padres hoy.
Te agradezco, Padre Celestial, por permitirme la oportunidad de enmendar mis faltas, empezar de nuevo esta mañana tan hermosa.
Señor, sinceramente quiero orarte para que mantengas a mis seres queridos a salvo esta mañana. Por favor, protégelos, Dios. Protege a mis hermanos, a mis amigos y a mi familia.
Te entrego mi vida esta mañana, Señor, para que me guíes. Todo esto te pido humildemente en nombre de tu Amado. Querido Padre, me encomiendo a Ti este día con la esperanza de que disipes mis temores y satisfagas mis necesidades. Tú eres el Dios de todo, el Padre de todo.
Amen.

