Me inclino ante ti esta primera mañana del año, Señor de la tierra, Padre amado y Dios nuestro, para expresarte mi sincero agradecimiento por el don de la vida. Te agradezco tu amor, que es tan grande que permite a tu hijo superar el cansancio de ayer y me prepara para afrontar un nuevo día.
Feliz año nuevo
“Señor, te damos gracias por el año que termina, porque a pesar de tantas dificultades y tropiezos en todos los casos hemos mantenido la fidelidad y la fe. Te pedimos al comenzar este nuevo año que nos bendigas en abundancia. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén”.